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The Everlasting Heritage

Celebramos los primeros quince años de fabricación artesanal de las gafas de más calidad de Europa, pero la historia de nuestra empresa se remonta a mucho más atrás."


El inicio;
nuestro herencia

Fulgencio Ramo era el abuelo del fundador de Etnia Barcelona, y el hombre que empezó la pasión de la familia por las gafas de sol. Fulgencio trabajó durante años en el taller de una fábrica de gafas de sol de Barcelona, hasta que finalmente, en los años cincuenta, pudo crear su propia factoría en el barrio del Poble Sec.

      Sus dos hijas iban a ayudarle cada sábado a preparar las facturas y a colocar los remaches de los frontales de las gafas, a la vez que aprendían sobre el negocio. Ese hombre discreto y trabajador supo transmitir a sus hijas sus propios valores: disciplina y sacrificio.

      Cada domingo, Fulgencio llegaba a casa con una bolsa de gafas que tenían que limpiar para la semana siguiente, y, transmitiendo así gradualmente sus conocimientos y su entusiasmo a sus hijas, pudo pasar la antorcha a la siguiente generación.

      Con el tiempo, nació una nueva empresa; esta segunda generación diseñaba, fabricaba y distribuía gafas a toda España. Y así continuó hasta finales de los años noventa, cuando David Pellicer, de 17 años, nieto de Fulgencio, empezó a trabajar en la fábrica. Con los valores inherentes de dos generaciones, y una gran abundancia de conocimientos, David entró en la empresa sin experiencia pero con mucho entusiasmo, dispuesto a crear algo nuevo. Así nació Etnia Barcelona.

Un viaje por la historia

Se trata de una colección de imágenes archivadas que muestra los eventos culturalmente más relevantes de la historia de Barcelona. Empezando en los años veinte, década en que nació Fulgencio Ramo, avanzaremos hasta llegar al final del siglo, cuando David Pellicer entró en la empresa familiar, el principio de Etnia Barcelona tal como la conocemos. En este contexto hemos crecido, es nuestra inspiración, es nuestra historia.

El origen,
los años veinte

En los años veinte surgió un boom creativo en Barcelona, y fue una época dorada para movimientos artísticos apasionantes como el modernismo. La revolución industrial proporcionó a las diversas formas artísticas las herramientas necesarias para crecer, y el resultado fue una visión artística y arquitectónica sin límites: no había nada imposible. Gaudí fue una de las principales figuras de este movimiento; inundó la ciudad con obras maestras que todavía hoy son valoradas y reverenciadas. La industria se juntó con el arte, la naturaleza se juntó con la arquitectura, y en 1929 Barcelona fue la sede de "La Exposición Internacional" que catapultó la ciudad al mundo.

Exposición Internacional de Barcelona, 1929

El Parque Güell y el Hospital de Sant Pau

Exposición Internacional de Barcelona y la silla de Mies van der Rohe

Tiempos difíciles,
de los años treinta a los cincuenta

Con los nuevos artistas de vanguardia, la ciudad vivió un marcado crecimiento intelectual. Fue uno de los momentos artísticos creativamente más potentes de España, aunque impulsado por la segunda guerra mundial y la guerra civil española surgió un nuevo dictador. Barcelona fue la última ciudad en rendirse, pero vinieron años oscuros para Cataluña, que vio como se prohibía el uso de su propia lengua y experimentó infinitas restricciones culturales que reprimieron su expresión y su creatividad.

Poster de la CNT durante la guerra civil española

El Guernica de Pablo Picasso

Bombardeo de Barcelona durante la guerra civil española

Regreso a España de Salvador Dalí y Gala

Los tiempos cambian,
los años sesenta

Una vez finalizada la guerra, la economía española empezó a recuperarse y se abrieron muchas puertas, incluso en tierras lejanas. De este modo llegó una nueva bocanada de aire y de vida; el escenario del arte y la cultura, que había permanecido latente, se revitalizó, y de repente nos convertimos en internacionales y caímos en el consumismo y el poder de clases. Fue más o menos entonces cuando la televisión y el cine triunfaron en Barcelona, KLEIN patentó el azul, el hombre dio sus primeros pasos en la luna y los Beatles cantaron por primera vez en la capital de Cataluña.

Los Beatles llegan a Barcelona

El Museo Picasso de Barcelona y el Seat 600

El alunizaje del Apolo XI

Un mundo en transición,
los años setenta

Con los nuevos artistas de vanguardia, la ciudad vivió un marcado crecimiento intelectual. Fue uno de los momentos artísticos creativamente más potentes de España, aunque impulsado por la segunda guerra mundial y la guerra civil española surgió un nuevo dictador. Barcelona fue la última ciudad en rendirse, pero vinieron años oscuros para Cataluña, que vio como se prohibía el uso de su propia lengua y experimentó infinitas restricciones culturales que reprimieron su expresión y su creatividad.

Una fotografía de Nobuyoshi Araki

Apple lanza el Apple II

Cruyff empieza su legado en el F.C. Barcelona

Woody Allen estrena Annie Hall

Una nueva oportunidad,
los años ochenta

En la década de los ochenta hubo grandes cambios a escala mundial, y Barcelona no se quedó atrás. Sus ciudadanos utilizaron la moda como insignia de individualidad, y surgieron en la ciudad una gran diversidad de movimientos como el punk, el glam y los skins. El éxito del Fútbol Club Barcelona reforzó el orgullo de Cataluña como nación, y fue objeto de interés mundial por sus partidos y sus jugadores. Nuestra capital se convertía en una fuerza global. La fotografía de la niña afgana, de Steve McCurry, permitió captar la importancia del arte callejero, y venían a la ciudad grandes estrellas como Bob Marley.

Keith Haring en Barcelona

Caída del muro de Berlín

‘Niña afgana’’ de Steve McCurry

Una pintura de Jean-Michel Basquiat

Un futuro brillante,
los noventa

Se fundó la Unión Europea y entramos a formar parte de una comunidad global más grande. En la década de los noventa la ciudad vivió una gran trasformación que la convirtió en lo que es en la actualidad. Vimos la limpieza y la consolidación de la línea costera, que hoy en día es una de las características más valoradas de Barcelona. Puede considerarse que los Juegos Olímpicos de 1992 fueron decisivos para que la ciudad se convirtiera en una gran metrópolis internacional, y, aunque sin volver la espalda al pasado, empezara a mirar al futuro.

‘‘La cara’’ de Lichtenstein

Se fundó la Unión Europea y acabó la construcción del MACBA de Barcelona

‘‘Cobi’’, la mascota oficial de los Juegos Olímpicos de Barcelona

El siglo XXI, nace Etnia Barcelona

Etnia Barcelona nació en la mente de David Pellicer, un hombre que vivió su infancia rodeado de gafas. De niño, David jugaba en la fábrica de sus padres, a la vez que adquiría conocimientos y el gusto por el tema.

Dos mil uno;
nuestro legado

David introdujo el color en un accesorio que siempre había sido marrón o negro. Hasta entonces no existían las gafas rojas o amarillas; y no había gafas que combinaran dos o tres colores.

      Cuando decidió que quería crear su propia empresa, David supo que no solo quería fabricar gafas sino que quería dejar huella, crear una marca. Acabó su primera colección mientras todavía vivía con su abuelo, Fulgencio Ramo, quien le felicitó por sus diseños y sus monturas modernas, así como por la incorporación del color en un sector que no lo había tenido hasta entonces.

      La marca de David se centra en la idea de ser libre, de ser humano, de ser multiétnico y culto. Promueve diseños atrevidos para todo tipo de personas, combinaciones de colores nunca vistas que resaltan la personalidad de cada rostro, con un ajuste de costes que permite a la empresa ser competitiva.

      La familia de Pellicer tiene una tradición de fabricación de alta calidad que se ha mantenido, lo que es evidente en todas las gafas que salen de la fábrica de Etnia Barcelona. David Pellicer ha dirigido la empresa desde el departamento de diseño, aprovechando todos los consejos de su familia para tomar decisiones inteligentes y cualitativas, y prestar especial atención al detalle.

      Con el valor que otorga la experiencia adquirida por tres generaciones en el transcurso de más de 70 años, este legado familiar, perfeccionado y acreditado por su dedicación, su pasión y su esfuerzo, es ahora una fuerza mundial en el sector de las gafas de sol, en la forma de Etnia Barcelona.

Lentes
The best lenses in the world

Los artistas
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